Como ya dije ayer, no hay nada como empezar el año con una buena resaca. Durante la noche anterior, el beber mucho parece una buena idea para alegrarse y no notar tanto el frío, pero cuando te despiertas pasado el mediodía del día siguiente te odias a ti mismo por tomar esa decisión.
En fin, no me enrollaré más porque no tengo ganas de seguir frente al ordenador. Tal y como prometí, aquí dejo mi lista de propósitos de año nuevo.
1) Escribir mas en el blog.
2) Sacarme el carnet de moto.
3) Hacer mas ejercicio.
4) Encontrar unos estudios que me apasionen.
5) Conseguir un trabajo estable.
6) Viajar a otro continente.
7) Independizarme.
8) Hacer un trío.
9) Construir una maquina del tiempo con un DeLorean.
10) Conquistar el mundo.
No es muy larga ni muy original, lo se. Pero ahora mismo no estoy para más. ¿Cumpliré alguno de los objetivos de la lista? Solo el tiempo lo dirá.
Por lo que a mi respecta, me voy a arrastrar penosamente hasta la cama.
Feliz 2012 a todos.
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domingo, 1 de enero de 2012
sábado, 31 de diciembre de 2011
Año Nuevo...
31 de diciembre “once again”. Sé que suena tremendamente trillado, pero es verdad eso de que el tiempo pasa volando. Uno no se da cuenta y nuestro pequeño planeta ya ha dado una vuelta alrededor del Sol una vez más. Eres un año más viejo y en muchos casos (el mío incluido) ves ante ti 365 días más en los que no tienes ni idea de que vas a hacer.
Este 2011 ha sido un año lleno de momentos dramáticos: la crisis económica, el terremoto en Japón, los recortes, el auge del PP, la muerte de Amy Winehouse y Steve Jobs, la boda de la Duquesa de Alba…
Pero bueno, no nos pongamos dramáticos. Hoy es un día de celebración, lo imponen los cánones sociales de la actualidad. ¿Y quien soy yo para ir en contra de lo que dictan las normas?
Por si no hemos tenido suficiente estos días pasados, hoy hay que reunirse de nuevo para realizar una cena pantagruélica que nos deje al borde de la indigestión. Después tendremos que intentar comernos las doce uvas de la suerte al ritmo de las campanadas, evitando morir ahogados en el proceso. Y acto seguido es imperativamente necesario salir de fiesta y beber hasta el coma etílico, ya que no hay mejor manera de empezar el año que una resaca de esas que hacen historia. Luego hay otras tradiciones como la de llevar ropa interior roja o beber champán con un anillo de oro en la copa, pero bueno, eso ya queda a elección del consumidor.
Este también es el momento en que la gente se piensa los conocidos como “propósitos de año nuevo”, una serie de objetivos a cumplir durante el año que empieza y que uno sabe perfectamente en el momento de planteárselos que jamás de los jamases va a cumplir. Como yo no puedo ser menos, compartiré con vosotros una lista de algunos de mis propósitos de este año. Si queréis podéis usarlos como inspiración para los vuestros o ponerme a parir por lo absurdo de ellos.
Eso sí, tendréis que esperar hasta mañana. Si la resaca me permite ponerme frente al ordenador, claro…
¡¡FELIZ AÑO NUEVO A TODOS!!
domingo, 16 de octubre de 2011
Noche de Cine
El conocido Festival de Cine Fantástico de Sitges ha llegado a su fin, y pese a que hoy domingo continúen realizándose algunas proyecciones, ayer se le dio cierre con la gala de clausura y los distintos maratones. Y es por este motivo, ni corto ni perezoso, me dispuse a disfrutar de más de 7 horas ininterrumpidas de cine para despedir como se merece a una de los eventos anuales más importantes de mi localidad.
Empecé con la película que cerraba el festival, la precuela homónima del clásico de terror de John Carpenter “The Thing”. No voy a ocular el hecho de que hasta hace un par de días no había visto la original, tal vez por eso mis opiniones al respecto no sean lo suficientemente consistentes; fui a ver la precuela sin tener todavía muy digerida la cinta original.
El argumento es sencillo: Un grupo de investigadores encuentra una nave alienígena y su ocupante enterrados bajo el hielo de la Antártida. Decidirán desenterrar al extraterrestre para estudiarlo, pero lo que no esperarán es que esté siga vivo y, tras deshacerse de su prisión de hielo, se dedicará a cazarlos con la finalidad de poder escapar de ese lugar tan inhóspito. Y es que esa extraña criatura tiene la habilidad de replicar a los otros organismos, de manera que los supervivientes se verán inmersos en un juego de desconfianza en el cual no podrán fiarse de nadie y en el que su supervivencia estará en juego.
Lo cierto es que se nota que en esta precuela han querido aprovechar los avances en el campo de los efectos digitales, desde las diferentes mutaciones causadas por el organismo alienígena hasta una gigantesca nave espacial enterrada bajo el hielo, los responsables del film han buscado darle una espectacularidad de la cual la cinta original carecía. Habrá quien considere que la película original tiene más encanto puesto que logra crear una sensación de suspense y repulsión en el espectador mediante medios más limitados; tal vez es verdad. Pero por lo que a mí respecta, la nueva ha conseguido provocar en mi las mismas sensaciones y si los avances en el CGI han permitido lucirse más en lo que respecta a la criatura alienígena, por mi perfecto.
Conclusión: ¡una manera fantástica de empezar la noche!
Una vez acabada esta película, conseguí colarme de nuevo en la sala para poder disfrutar del maratón que se iba a proyectar. Tres películas y un corto que mantendrían a los asistentes en sus butacas hasta primeras horas de la mañana.
La manera de empezar con el maratón fue el corto italiano Il Cavaliere Errante, una cosa rara que relataba como la Muerte perdía su guadaña y debía recuperarla para que la gente pudiese volver a morir. Pese a que, a mi parecer, la intención del director era la de rodar algo serio, lo único que consiguió fue provocar mareas de carcajadas entre el público en diversas ocasiones. Una Muerte que se dedicaba a ir de un lado a otro, recorriendo parajes sacados de documentales de la 2, y gritando de forma ridícula por la pena de haber perdido su querida guadaña o una extraña marioneta que representaba al poeta latino Virgilio y que ejercía de narrador de la cinta son algunas de las ridiculeces que causaron que los asistentes se tomasen a broma el inicio del maratón. Surrealismo en estado puro.
La primera de las películas con cara y ojos del maratón fue lo que hasta poco antes había sido una película sorpresa y resultó ser un film llamado Killer Joe, que hace un rato he visto que está basada en la obra de teatro del mismo nombre. En él nos relatan como una desestructurada familia de Texas contrata a un asesino a sueldo, un detective de policía llamado Joe, para que mate a la madre de familia y así poder cobrar el dinero del seguro. Dado que Joe cobra por adelantado y la familia no dispone de ese dinero, le ofrecen a la pequeña Dottie como fianza hasta que cobren el seguro y le puedan pagar. De este modo, se iniciará una extraña relación entre Joe y Dottie que acabará provocando que las cosas terminen muy mal.
Nos encontramos ante una película bastante dura, llegando a ser desagradable en algunos momentos. Sin embargo, a mí me acabó gustando y el rato que duró se me pasó volando. Una suerte que este film resultase ser la película sorpresa del maratón.
El siguiente film fue la aclamada Juan de los Muertos, una película de zombies realizada en Cuba que mezclaba el género de los muertos vivientes y el humor bastante bien. La historia gira en torno Juan, un cubano que dedica su vida a vaguear y a delinquir por las calles de la Habana y que ve como su mundo se trastoca cuando una epidemia de zombies infesta la isla. No obstante, decide aprovecharse de la situación y junto a sus amigos establece un negocio de exterminación de zombies.
La película no estuvo mal, conseguía arrancar bastantes risas debido a lo surrealista de algunas de las situaciones planteadas. Eso sí, a lo mejor soy yo el raro, pero en más de una ocasión me vi obligado a leer los subtítulos en ingles porque, pese a que la película estaba rodada en castellano, había momentos en que no entendía en absoluto lo que decían. Y, aunque luego he visto que tan solo dura hora y media, a mí se me hizo un poco larga.
Finalmente el maratón cerró con la española Lobos de Arga, un film que no se si pretendía ser de humor o de terror. Cuenta como Tomás, un escritor de tres al cuarto, llega a un pequeño pueblo perdido en la montaña, Arga, donde había vivido de pequeño, para ser nombrado hijo predilecto de la localidad. Lo que no sabe es que en realidad se trata de un complot urdido por los pueblerinos para poner fin a la maldición del hombre lobo que reina sobre el pueblo y que fue impuesta por una gitana a una de los ancestros de Tomás.
Como bien he dicho, aún no se si esta película se trataba de una comedia o si realmente intentaba ser un film de terror. Situaciones totalmente absurdas, incluso relacionadas con el hombre lobo, destruían totalmente la posible tensión que en algún momento pudiese haber causado la cinta. Alguna risa y no se hizo larga, podría haber sido peor.
En conclusión, la noche estuvo muy bien. Pese a que pueda haber parecido excesivamente crítico con las películas, lo cierto es que yo no voy al cine buscando la exquisitez técnica o argumental. Es más, tratándose de un maratón de diversas películas a altas horas de la noche, con que no me aburra ni me duerma ya cumplen de sobra. Y permanecí despierto y entretenido toda la noche.
Extraterrestres mutantes llenos de colmillos y tentáculos, parcas guadañofílicas, amas de casa feladoras de nuggets, estúpidos cazadores de zombies cubanos, y hombres lobo gallegos enclenques como ellos solos… ¡¡Una manera genial de ponerle fin al festival!!
lunes, 14 de marzo de 2011
La Fórmula del Éxito
Bueno, bueno, ha pasado más de una semana desde la última actualización. ¿Me echabais de menos? Lo cierto es que estos días no han sido los más idóneos para escribir nada, tanto por falta de ideas como por falta de tiempo. Sin embargo, una vez que el Carnaval ha terminado y se han dejado atrás sus secuelas físicas y psíquicas, llegó la hora de ponerse de nuevo manos a la obra e inundaros con todo aquello que me apetezca contar y vosotros no tengáis el más mínimo interés en escuchar.
Y vuelvo a la carga hablando del mismo tema que en la entrada anterior: el Carnaval.
Quien más y quien menos, ha escuchado hablar alguna vez sobre el Carnaval de Sitges; un pomposo despliegue de carrozas, disfraces y música a todo volumen que, para aquellos que no salen disfrazados en alguna de las muchas collas, puede llegar a hacerse interminable. No nos engañemos, pese a encantarme el Carnaval, algún año que he tenido que ver el espectáculo desde la barrera me he cansado rápidamente de la procesión de carrozas y estoy convencido de que aquellos que habéis vivido esta situación en vuestras carnes estáis de acuerdo conmigo.
En el lado contrario están aquellos que participan en la rua, que se ven sometidos a un extraño fenómeno espacio-temporal que comprime el tiempo de tal manera que las horas que dura todo el recorrido parece que son unos cuantos minutos.
Pero bueno, antes de irme más por las ramas volveré al tema en cuestión que quería tratar. Y es que con el paso de los años, he podido ir comprobando como la temática de los disfraces de la mayoría de las collas ha ido encaminándose cada vez más a lucirse y enseñar carne que a buscar un disfraz original y divertido. Plumas, torsos desnudos, tangas microscópicos… llega el punto en que algunos disfraces parecen copias los unos de los otros a las que solamente se les ha cambiado el color. “¿De qué es tu disfraz? Fantasía de…” con este título se denomina a los diferentes disfraces que recuerdan muy vagamente a aquello en lo que se supone que se inspiran.
Tal ausencia de ropa, me hace pensar que los diseñadores de estos disfraces deben creer que estamos en Rio de Janeiro o en las Canarias, olvidándose que en realidad vivimos en la costa del Mediterráneo y que aquí, en febrero, acostumbra a hacer un frío que te cagas. Ojo, que a mí me parece perfecto ver a mujeres ligeras de ropa, pero bueno para su salud no debe ser (la hipotermia acecha, amigas) y, sin ánimo de ofender, hay quienes no están hechas (o hechos) para llevar según que disfraces.
Pero, por suerte, todavía se pueden encontrar collas que buscan la originalidad y la diversión. Su única pretensión es pasarlo bien y divertirse, nada más. Y pese a que tal vez cuentan con disfraces más sencillos, cumplen con creces su objetivo. Esta es la Fórmula del Éxito.
La verdad, prefiero llevar un disfraz que menos ostentoso pero que sea más divertido y pueda liarla a gusto (impagable la mezcla entre Batman y violador de este año), que gastarme un dineral en un disfraz sin personalidad y que tenga como único objetivo el lucimiento personal. Sobre todo teniendo en cuenta que no hay tanto que lucir…
jueves, 3 de marzo de 2011
Alabem tots al rei dels poca-soltes!!
¿Cuando cae Carnaval este año? Se trata de una pregunta que todos hemos escuchado alguna vez que otra y es que la movilidad en la fecha de esta festividad es algo que nos trae de cabeza a más de uno. No obstante, la espera ha llegado a su fin y tras más de un largo año, podemos decir que el carnaval ha vuelto. ¡Ya era hora!
Disfraces, carrozas, comparsas, merengadas, música en las calles y la impunidad para dar rienda suelta a las mayores locuras; todos estos elementos conforman un cóctel explosivo que convierte al carnaval en una de las mejores festividades del año.
Y es que uno, en carnaval, tiene carta blanca para hacer todo aquello que puede estar mal visto durante el resto del año. Mediante el uso de un disfraz, que siempre otorga algo de anonimato y te permite adoptar una personalidad diferente, y la mayor permisividad de la que hace gala la gente, estos días se convierten en una válvula de escape para soltar todo aquello que nos guardamos al no ser bien aceptado socialmente o simplemente porque no nos atrevemos a hacerlo.
Tampoco os asustéis, no tengo pensado matar a nadie ni nada por el estilo. Simplemente, en estas fechas me siento menos cohibido a la hora de hacer el gilipollas en publico. Dejaré que sea mi disfraz el que me lleve a mí y no la inversa. A ver donde acabo...
De modo que, amigos, dejad de lado la vergüenza, los prejuicios y todo aquello que suponga un lastre y preparaos para unos días de diversión, locura y desenfreno. ¡Disfrutad tanto como podáis!
Per Carnaval, tot s’hi val!!!
domingo, 13 de febrero de 2011
¡Hasta la próxima, oh dulce navidad!
Seguramente, más de uno se preguntará a que viene que diga esto a mitad del mes de febrero. Una afirmación puede resultar de lo más extraña, cierto. Pero la verdad es que, para mí, el día de hoy supone el punto y final a las que, posiblemente, han sido las vacaciones de navidad más largas de mi vida.
Cuando se está en el mundo universitario, y más concretamente en la UB (lo siento, amigos de la UPF), uno se acostumbra a que el mes de enero se convierta en una especie de campo de minas, siendo estas últimas los diferentes exámenes que se encuentran dispersos por el calendario. El resto de días se dedican (en teoría) a la preparación de estos exámenes: La biblioteca se convierte en el segundo hogar de muchos de los estudiantes, las fiestas en fin de semana se ven suprimidas o reducidas a su mínima expresión y nos vemos obligados a sumergirnos en hojas y hojas de apuntes. O al menos eso es lo habitual.
Por alguna especie de misterio cósmico, este año la UB ha decidido que las clases no se reanudasen la primera semana de febrero, sino la tercera. Algo que desconocía antes de las vacaciones y que me alegró muchísimo cuando me enteré.
Si a este hecho le sumamos que tan sólo tuve que hacer un examen, que el estudio para él no fue muy intenso y que no volví al trabajo como era habitual cada enero; podría decirse que el periodo que se comprende entre el último día de clase antes de navidad y el día de hoy, que abarca casi dos meses, ha sido como unas larguísimas vacaciones de navidad.
La verdad es que unas vacaciones casi tan largas como las de verano son una auténtica delicia, pero al igual que estas últimas, también tienen sus inconvenientes.
Tanto tiempo de vaguerío dedicado exclusivamente al ocio me ha malacostumbrado y la sola perspectiva de tener que volver a madrugar, de volver a coger el tren y de encerrarme durante horas en un aula, se me presenta como un verdadero trauma.
¿Significa esto que me he dejado seducir en demasía por los placeres de la vida NiNi? Probablemente.
Sin embargo, como soy una persona responsable y trabajadora (o al menos eso procuro aparentar), mañana madrugaré, cogeré mi mochila y mi síndrome postvacacional, me montaré en el tren y me dirigiré de nuevo hacia la rutina.
¡Deseadme suerte!
Y mientras, a contar los muchos días que aún quedan para verano.
Qué asco…
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